A menudo, la vida en el campo presenta desafíos que requieren soluciones ingeniosas y un enfoque práctico. Dividir un pasto amplio en secciones manejables no solo mejora la salud de los animales, sino que también optimiza el uso de los recursos disponibles. En este artículo, exploraremos las consideraciones clave y los pasos necesarios para llevar a cabo la subdivisión de un pasto, tal como lo han hecho Patrice y Don Lewis en su finca en Idaho.
La importancia de subdividir el pasto
La subdivisión del pasto es una práctica esencial para aquellos que crían ganado. Al dividir el terreno en áreas más pequeñas, se facilita la rotación de los animales, lo que permite un mejor control del pasto y evita el sobrepastoreo. Este enfoque promueve diversas ventajas:
- Mejora la salud del suelo: La rotación permite que el pasto se recupere, mejorando la calidad del suelo.
- Optimización de la alimentación: Los animales tienen acceso a pasto fresco y nutritivo, lo que mejora su bienestar y producción.
- Control de plagas y enfermedades: Al mover a los animales, se interrumpe el ciclo de vida de muchas plagas.
En el caso de los Lewis, la subdivisión se convirtió en una prioridad tras adquirir su nuevo rancho. Con un terreno más pequeño que su anterior propiedad, la gestión cuidadosa del pasto se volvió crucial.
Preparativos para la subdivisión del pasto
Antes de comenzar el proceso de subdivisión, es esencial reunir todas las herramientas necesarias. En el caso de los Lewis, esto incluía:
- T-posts de 6 pies.
- Un rollo de malla de alambre para pastoreo.
- Un martillo para T-posts.
- Una cadena y una barra de metal para estirar el alambre.
Contar con el equipo adecuado no solo facilita el trabajo, sino que también reduce el tiempo necesario para realizar la tarea.
Estableciendo la línea de la cerca
Un paso crucial en la subdivisión del pasto es trazar la línea de la cerca. Para los Lewis, esto significaba evaluar el terreno y encontrar el mejor camino para la cerca. Dado que su propiedad es montañosa, tuvieron que ser creativos.
Usaron un hilo de color brillante para marcar la línea de la cerca, lo que les permitió visualizar dónde iría el cercado. Esto es una práctica recomendada, ya que ayuda a evitar errores durante la instalación.
Instalación de los postes de la cerca
Una vez que se estableció la línea, el siguiente paso fue instalar los T-posts. Estos deben colocarse a intervalos regulares para asegurar la estabilidad de la cerca. Para los Lewis, esto significaba:
- Colocar los postes a intervalos de 12 pies.
- Utilizar un martillo para clavar los postes en el suelo.
- Coordinar el trabajo entre Don y Patrice para maximizar la eficiencia.
Sin embargo, se encontraron con un desafío inesperado: una línea de rocas que interrumpía la línea de la cerca. Este obstáculo obligó a los Lewis a reconsiderar su estrategia.
Soluciones creativas ante obstáculos
Ante el problema de las rocas, Patrice sugirió hacer un giro en la línea de la cerca en lugar de intentar construir alrededor de las rocas. Este enfoque, aunque sencillo, representa una mentalidad flexible que es vital en la vida rural. Al final, decidieron seguir la sugerencia de Patrice y rodear las rocas, lo que les permitió continuar con la instalación sin complicaciones mayores.
Este tipo de adaptabilidad es fundamental en el trabajo agrícola, donde los imprevistos son la norma y no la excepción.
Estirando el alambre de la cerca
Con los postes en su lugar, el siguiente paso fue estirar la malla de alambre. Este proceso es crucial para garantizar que la cerca sea resistente y funcional. Para lograrlo, los Lewis utilizaron una barra de metal que les permitió aplicar presión de manera uniforme a lo largo del alambre.
Este método no solo facilita el estiramiento, sino que también previene deformaciones en el alambre. Además, el uso de un dispositivo de tensión, conocido como fence-puller, resulta extremadamente útil para mantener el alambre firme mientras lo aseguran a los postes.
Fijación y finalización de la cerca
Finalmente, una vez que el alambre estuvo estirado, llegó el momento de fijarlo a los T-posts. Este paso requiere atención al detalle para asegurarse de que la cerca esté bien sujeta y pueda soportar la presión de los animales.
Los Lewis también se aseguraron de cubrir la sección del ‘jog’ que habían creado alrededor de las rocas, garantizando que no hubiera espacios por donde los animales pudieran escapar.
Consideraciones adicionales para una buena gestión del pasto
Además de la subdivisión y la instalación de cercas, hay otros factores a considerar para asegurar una buena gestión del pasto:
- Construcción de puertas: Es fundamental incluir puertas estratégicamente ubicadas para facilitar el acceso entre las diferentes secciones del pasto.
- Monitoreo del pasto: Observar el crecimiento y la salud del pasto en cada sección ayuda a planificar mejor la rotación.
- Control de agua: Asegurarse de que cada sección tenga acceso adecuado a agua potable.
Estos elementos complementan la subdivisión del pasto y contribuyen a un manejo sostenible del ganado.
Beneficios a largo plazo de una buena subdivisión del pasto
A medida que los Lewis continúan con su proyecto de subdivisión, los beneficios se vuelven más evidentes. La rotación del ganado no solo mejora la salud del pasto, sino que también optimiza el uso de los recursos disponibles y reduce el trabajo a largo plazo.
Las lecciones aprendidas durante este proceso no solo son aplicables a su situación, sino que pueden servir como guía para otros agricultores que busquen mejorar la gestión de sus tierras. La subdivisión del pasto, hecha de manera adecuada, puede marcar la diferencia en la productividad y sostenibilidad de cualquier rancho.
